enero 21, 2017

En el campo de enero

El trayecto nos llevaría a la provincia de Chota, al norte de Cajamarca.
La niebla a veces tenue, a veces densa; los diversos tonos de verdes mezclados con piedras y barro; los sembrados hermanados; las gentes humildes y cordiales con sus sombreros, quipe y botas; los colores vivos, tan vivos como sus moradores, como la tierra, como los árboles, la lluvia, el viento, las plantas. Los expresivos y sabios Apus, las montañas guardianas de la esperanza…
Temprano, muy temprano, arribamos a Nuevo Horizonte, en el Centro poblado de Cutaxi. Luego del caldo verde que nos ofreció don Silverio, el bibliotecario, emprendimos camino de cuesta para llegar al Centro Comunal, al Congreso de Rondas Campesinas de la provincia, al que habían invitado a Alfredo para exponer sobre identidad y dignidad campesina.
Los caminos siguieron, las mototaxis, las camionetas que nos recogieron y las gentes que nos ayudaron a llegar a Masintranca: allí la presencia de la noble y serena Dona, bibliotecaria y ama de casa; la hermosa y sonriente Nerly; el atento y cordial Sergio. Este ayllu congrega la coordinación de varias bibliotecas de la zona, la participación en el programa comunitario para el acompañamiento de personas con capacidades proyectables, la biblioteca rural y la contribución a las comunidades con medicinas naturales para sanar sus dolencias.
Por la noche fue el momento del rescate de la viva oralidad en la comunidad de Huayrasitana. A pesar de la lluvia empapante y los difíciles caminos, nos encontramos con un nutrido grupo de comuneros, mujeres, hombres, niños y jóvenes para conversar y oírlos sobre las diferencias y la relaciones entre aporcar y cutipar, los diversos tipos de papa y las muchas que ya no se cultivan; la reflexión sobre lo que pasa hoy, lo que muestran los medios de información que arrancan a los campesinos de sus chacras, de sus tradiciones, de su “contento”.
En la mañana siguiente, con la guía de Sergio, emprendimos camino hacia Nuevo Oriente. Allí nos encontramos con la esposa y la hija de Oscar Burga, la familia que alberga la biblioteca en su casa. Para Lucila, el significado de la presencia de la biblioteca en sus vidas, además de beneficiar a sus hijos con los estudios, es que la gente llega a visitarle…
De regreso, por las frías y a la vez cálidas tierras de Masintranca, emprendimos el regreso a Cajamarca. Nuevamente los Apus se expresaron: la lluvia, el verde, las plantas, la gente, las gentes de Cajamarca.
¡Infinitas gracias!
Nathalia Quintero

Bienvenida Nathalia

Desde inicios de enero, Nathalia Quintero Castro, profesora de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia – Colombia, está con nosotros.
La Asamblea de nuestra Red aceptó su solicitud de realizar sus tesis doctoral, con nuestra Red, para la Universidad Autónoma de Barcelona – España.
Ella ha sido incorporada a nuestra organización como voluntaria y entonces miembro de la comunidad.
Su grata y emprendedora presencia nos anima y fortalece.
La formación y experiencia que Nathalia tiene en el campo bibliográfico y educativo será de mucha ayuda para nosotros. Y el proyecto doctoral que se apresta a realizar a partir de la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales, nos animará para afianzar nuestros procesos y bregar juntos en los andares que nos tocan.
¡Gracias y bienvenida, Nathalia!

diciembre 24, 2016

Gracias

La Tierra cuenta

Nuestro amigo Daniel Canosa, bibliotecario argentino y miembro de El Orejiverde –diario de los pueblos indígenas–, ha preparado una nota sobre la conferencia que nuestro compañero Alfredo Mires Ortiz diera en Medellín con motivo del lanzamiento del Plan ciudadano de lectura, escritura y oralidad 2016 – 2020:
En el enlace puede accederse también al texto completo de la conferencia.
Gracias, Daniel, por acompañar con tanta generosidad y afecto estos andares.

Comunidad y territorio

Como preparando la Asamblea de la Red, tuvimos el Encuentro de la Enciclopedia Campesina, reunión en la que el equipo de coordinadores (comuneros, docentes, estudiantes, todos voluntarios) presenta los rescates hechos en el campo, de acuerdo a los temas que decidimos investigar juntos.
Ya casi hemos llegado al final de la compilación de las palabras propias y sus significados, que tantos años nos viene llevando. Y abordamos el tema de Comunidad y Territorio, en el afán de reconocer nuestras propias raíces conceptuales respecto a estos temas tan significativos.
¡Y aún nos queda muchísimo camino por andar!

Seguimos andando

A mediados de diciembre tuvimos nuestra Asamblea General de la Red, un momento culmen de nuestra organización para encontrarnos, evaluar, planificar y avivar el ánimo para seguir andando.
Nuevos desafíos se nos presentan: en un contexto de “bajísima lectura” en el país y con un altísimo crecimiento de la desvergüenza y la corrupción (sobre todo entre quienes son pagados para estar al servicio de la nación) las comunidades siguen en su búsqueda y esfuerzo para no sucumbir.
Muchas comunidades del área de la provincia de Celendín están solicitando contar con su biblioteca rural… Y de Pión –a un día de bus y otro a pie– llegó don Jesús Quispe, quien incluso se halla con tratamiento de quimioterapia, animado a retomar las bibliotecas en su sector. Algunos de los participantes habían perdido sus siembras y otros habían sido muy afectados por los incendios forestales de la zona… pero aquí estaban.
Bibliotecarios, coordinadores, lectores e incluso la nieta de uno de los comuneros, participaron en la Asamblea, animando y animándonos a seguir en la andadura.
¡Cómo afervora esta voluntad y cómo encamina este caminar!

Cajamarca con nieve

En estas semanas me tocó viajar hacia el norte para visitar los niños con capacidades proyectables del Programa Comunitario.
En Cajamarca en estos meses hemos estado pasando por un tiempo muy duro, con mucha sequía, incendios y una extrema falta de agua. Muchos, muchísimos sembríos y semillas ya se han perdido y mucha gente ya no sabe con qué llenar sus ollas y estómagos. Es una situación muy preocupante para todos nosotros.
Aunque ya está empezando a llover, muchos ya no tienen semillas o tienen que comprar de nuevo, endeudándose, sin saber si realmente tendrán cosechas que les permitirán devolver esta deuda.
Por mi parte estaba, entonces, preparada para encontrar chacras con los maíces muriendo, árboles incluso quemados por la helada, animales flacos por la falta de agua y pasto. También había escuchado a la gente de la jalca (la altura) que estaba cayendo granizo y que había helada y me imaginaba los campos con los granos de granizo o la escarcha de hielo en la madrugada. Pero lo que vi era realmente nieve.
Habiendo nacido y vivido en frías tierras germanas, me causó una confusión de sentimientos. Sentí mucha nostalgia, pero también escalofríos imaginándome a la gente aquí y a sus animalitos sin casas abrigadas ni establos, sin ropa que abriga, sin poderse mover para calentar cuerpo –pensando en algunos niños del Programa Comunitario–, sin comida suficiente ni leña para prepararse una bebida caliente. Y sin un gobierno que provee y apoya en estas situaciones.
Será motivo para juntarnos más, para aprender más y prepararnos mejor… porque ya nadie sabe qué se nos viene.
Rita Mocker
Responsable del Programa Comunitario

A nuestra manera

A mediados de noviembre, el Programa Comunitario tuvo su encuentro anual de monitoreo, evaluación y planificación.
Durante muchos años, este proceso de revisión fue acompañado por miembros “especialistas” propuestos por la entidad que apoya al trabajo del Programa Comunitario, pero desde este año nuevamente queda en nuestras manos llevar a cabo esta evaluación.
Hemos trabajado duro e intensamente durante este encuentro, pero se sintió un clima muy fraterno. Había mucha sinceridad y apertura para reconocer nuestras fallas, mucha disposición para mejorar y seguir creciendo, mucha cercanía para apoyar a los otros, mucho afecto para dar aún más en el quehacer con los niños con capacidades proyectables, mucha criticidad y muchas ganas para corregir nuestros errores.
La posibilidad de mirarnos los unos a los otros con nuestros propios ojos, a nuestra propia manera, también nos abrió las puertas para ser más sinceros y auténticos. Gracias a todos los participantes por esta experiencia maravillosa.

diciembre 05, 2016

Asamblea

¿Están ustedes de acuerdo?
Que no se manchen los cielos
que no se envenene el río
que no se ensucien los suelos.

Lúcuma tierna del valle
campo dorado de trigo
gladiolo de la quebrada
vengan y canten conmigo.

A. Mires, “Resuellos”

Con los estudiantes de Bibliotecología y Archivística de la UdeA

Desde tiempo atrás los estudiantes de bibliotecología y archivística –de la Universidad de Antioquia–, reunidos en un Semillero de Investigación, quisieron preguntarse por el mundo rural; muchos observaron sus raíces campesinas o las de sus padres; otros, cansados del vaciamiento de sentido en la vida urbana de Medellín, aspiraban a conocer la sabiduría de aquel olvidado o invisibilizado oráculo de la naturaleza.
Empezamos entonces a construir talleres, cartografías sociales, lecturas de textos sobre lo rural: allí, entonces, volvimos la vista a Cajamarca, a Máxima Acuña, a los campesinos: mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes; a su Red de Bibliotecas Rurales y con ellos a Alfredo Mires Ortiz, el hombre que porta y aviva la voz de los comuneros de Cajamarca, a ellos a quienes queremos conocer y de quienes queremos aprender.
Empezamos a acariciar un sueño: estar más cerca de Cajamarca y de sus Bibliotecarios Rurales. Y parte de este sueño se cumplió pues los estudiantes pudieron estar con Alfredo el 28 de noviembre de 2016, en la misma Universidad de Antioquia.
Nos ha enseñado, nos ha mostrado cómo, quiénes y para qué llevan a cabo el trabajo de la Red de Bibliotecas Rurales; la labor de recopilación de la tradición oral de sus comunidades; la lectura, los libros y el papel de ellos en el contexto cajamarquino; el trabajo solidario y comunal que orienta sus principios humanos.
Para Alfredo un abrazo de agradecimiento por volvernos a conectar, a través de las voces de los campesinos de Cajamarca, con el cosmos: como él dice “De todos con todo, entre todos, por todo”.
¡El abrazo inmenso para los comuneros cajamarquinos!
Nathalia Quintero Castro
EIB – UdeA